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Manual completo de montaña: Técnicas de progresión.

Técnicas de progresión

INTRODUCCIÓN.

El contenido de esta pequeña guía es parte de un conjunto de guías que, en su totalidad forman un manual completo de información muy útil, de vital importancia y para todos los públicos.

No es necesario ser un gran montañero, estas guías las escribí para que todo el mundo pueda disfrutar de la montaña con una mínima seguridad y conocimientos básicos, animando a la práctica del senderismo y al contacto asiduo con la montaña y la naturaleza en general.

En este post hablaremos de las diferentes técnicas de progresión dependiendo del terreno en el que nos encontremos, su dificultad, peculiaridades y riesgos.

TÉCNICAS DE PROGRESIÓN.

 

Para poder tratar este asunto, aparte de escribirlo de tal modo que parezca un listado de consejos y técnicas. Deberemos aclarar primeo algunos conceptos para proceder con el resto de lectura.

Conceptos básicos:

  • Marcha: Hablaremos de marcha cuando no implique ningún tipo de escalada y el uso de las manos y brazos sea solo para mantener el equilibrio.
  • Centro de Gravedad Corporal: (CGC), es un punto virtual donde se concentra el resultante de las acciones de la fuerza de gravedad sobre todos los puntos del cuerpo humano. Este punto variará y se desplazará constantemente debido a que el cuerpo humano se encuentra en movimiento continuo.
  • Líneas de Máxima Pendiente: (LMP), la más vertical de las pendientes a seguir dentro de nuestras opciones de ascenso y/o descenso.

Llegados a este punto, comenzaremos a listar las técnicas de progresión siguiendo un orden. Las técnicas de marcha básicas en las que veremos lo justo y necesario para progresar adecuadamente teniendo en cuenta el ritmo, el ascenso y el descenso.

Una vez visto lo básico, entraremos en detalle sobre las técnicas de progresión en distintos perfiles geográficos como son los Canchales, Pedreras, desprendimientos, pendientes de hierba, vegetación espesa y cruce de ríos. Resumiendo… aquellos donde no hay sendero.

Técnicas de marcha básicas:

Es muy importante a partir de ahora ser conscientes de que deberemos apoyar nuestra suela del pie, en su totalidad o en gran parte de ésta, obteniendo:

  1. Mejor agarre sobre el terreno.
  2. Mejora del reparte de nuestro peso mejorando a su vez el equilibrio.
  3. Un ahorro de energía.

Veamos ahora que hay sobre el ritmo de la marcha.

En una actividad de muchos días la economía de gasto energético ha de ser muy tenida en cuenta.

Como norma general:

  • Un ritmo adecuado es aquel que podamos mantener durante todo el tiempo que dure la actividad.
  • Caminaremos a un ritmo que no dificulte la respiración.
  • Evitaremos que los pulmones nos demanden más oxigeno que el aportado mediante una respiración nasal, para no vernos obligados a respirar por la boca (indicativo de que el ritmo no es el adecuado). En casos de altitud o actividades más intensas que una marcha continua, obvio será necesario respirar por la boca y eso no quiere decir que se esté yendo a un ritmo inapropiado…
  • Se deberá considerar todos los factores externos como pueden ser los imprevistos meteorológicos, recursos disponibles, el terreno, la carga a transportar y tiempo disponible para realizar la actividad.
  • El ritmo de los descansos vendrá marcado por lo mencionado en los 3 puntos anteriores pero, a groso modo los descansos deben ser pocos para no romper el ritmo. Lo ideal es no parar en la primera hora de marcha, hacer coincidir las paradas con las horas de comer y/o beber y evitar caminar continuadamente más de tres horas.
  • El mejor ritmo en la mayoría de marchas suele ser entre 4 y 6km/h. Es en ese intervalo cuando se mantiene el mejor ahorro energético sin que la marcha sea excesivamente lenta.
  • El flato es un indicativo de que estamos llevando un ritmo inadecuado, superior al que deberíamos. Respiraremos con lentitud, profundamente y  llevaremos un ritmo acorde con el de nuestros pulmones para lograr que desaparezca.
  • Evitar el consumo de alimentos flatulentos (legumbres, bebidas gaseosas…) si se es propenso a retener/acumular gases.

En ascensos:

  • Reducir la longitud de la zancada para favorecer el desplazamiento del CGC más adelantado.
  • No subir de puntillas…
  • Para garantizar el apoyo completo del pie se pueden realizar pisadas abriendo los pies un poco hacia el exterior (pies de pato).
  • Observar y prever los siguientes apoyos mirando unos metros por delante.
  • Evitar la rigidez en los tobillos. En ascenso no es necesario abrocharse por completo los cordones de las botas (la caña puede quedar desabrochada, quedando sujeta la bota con los cordones atados hasta la altura de un calzado sin caña).
  • En pendientes muy pronunciadas evitaremos la LMP y subiremos realizando diagonales amplias según la inclinación del terreno.
  • Seguiremos un ritmo regular y pausado con gestos uniformes y relajados.
  • Hay un dicho que dice: “Hay que comenzar la ascensión como un viejo para llegar como un joven”.

En descensos:

  • En caso de pendientes muy pronunciadas no retrasar el cuerpo hacia atrás. Un CGC excesivamente retrasado aumenta las posibilidades de perder el equilibrio.
  • Para evitar lo anterior inclinaremos LIGERAMENTE el cuerpo hacia delante.
  • Mantener una flexión alternada de rodillas, flexionando más la de atrás para colocar el pie adelantado.
  • La toma de contacto debe ser con el talón.
  • Igual que en el ascenso, en pendientes muy pronunciadas evitaremos la LMP y realizaremos el avance mediante trazos diagonales.
  • Servirnos de la gravedad y la inercia en cada zancada pero manteniendo el control, podremos evitar el sobreesfuerzo muscular y óseo de retención (muslos y rodillas).
  • Prestar atención a terrenos húmedos y resbaladizos.

Técnicas de marcha específicas:

Todo lo mencionado con anterioridad deberá ser ampliado cuando las cosas se complican. La gran variedad de terrenos en la que se pueden llevar a cabo las actividades/marchas en montaña, hacen que para cada uno de éstos se deba proceder de un modo específico.

Veamos pues algunos de esos casos.

Canchales:

Se trata de zonas amplias cubiertas por rocas de tamaño medio a grande.

  • Se deberá prestar atención a la inestabilidad entre bloques.
  • Se analizará el trazado más adecuado para cruzarlo.
  • Los bloques más grandes serán escogidos como puntos de apoyo.
  • En caso de salto de un bloque a otro, se aumentará la concentración para el momento de la recepción, con el fin de evitar una caída por desequilibrio.
  • Así mismo, si tras un salto y a pesar de haber amortiguado correctamente, el bloque cede y/o  se desplaza, se deberá estar lo suficientemente concentrado para reaccionar y saltar hacia otro bloque, previamente elegido como “plan b”.
  • Fijarse en el color de las rocas. Reconocer un tramo de Canchal cuyo color es más claro que el resto, nos indicará que se trata de bloques recién desprendidos, ergo su estabilidad podría ser muy inferior.
  • Cerciorarse de posibles agujeros camuflados por nieve y prever la posibilidad de resbalar por la humedad y/o  chorritos de agua causados por deshielo (en el caso de haber nieve acumulada en parte del Canchal).
  • Evitar el uso de bastones y centrarse en el equilibrio propio de cada uno. El uso de éstos podría ser beneficioso para quien cargue una mochila con peso y requiera en algún momento, usarlos como tercer punto de apoyo.

Pedreras:

El tamaño que podría ocupar una pedrera no está definido que digamos. Podría ser de apenas unos metros o constituir toda la falda de una montaña. Acumulan piedras sueltas de tamaño mediano, pequeño y muy pequeño.

  • En ascenso ser pacientes, pues cada pisada que demos probablemente se hunda hacia atrás, haciendo del progreso un avance pésimo y agotador.
  • Para evitar lo anterior, se deberá evitar la LMP trazando zig-zags y pisando las rocas más grandes. También son un buen firme un cúmulo de piedras pequeñas siempre y cuando el suelo sea estable ya que, éstas se acuñan entre ellas y no ruedan.
  • En cualquiera de los casos, se deberá prestar atención a cada paso y tantear donde quiera que se vaya a pisar antes de poner el peso de nuestro cuerpo por completo.
  • Reconocer el paso de otros que estuvieron ahí antes, podrán facilitar mucho la marcha a lo largo de la pedrera.
  • En descenso, apoyando cada paso en zonas de piedra fina nos aportará cierta estabilidad debido a que nuestro propio pie se hunde frenando nuestra inercia. En este caso, hablo de bajar con grandes zancadas siguiendo la LMP. El talón, que siempre tendrá el primer contacto, será quien nos aporte estabilidad.
  • En caso de aceleración, siempre se puede derrapar un poco para volver al ritmo de descenso adecuado.
  • En caso de que el espesor decrezca y notemos suelo duro, deberemos reducir el ritmo y aumentar las precauciones.
  • Se deberá evitar en medida de lo posible cualquier descenso por aquella zona cuyas piedras, sean de un tamaño mediano o pequeño y además, sin espesor y con suelo duro. Todo lo dicho forma una superficie inestable e incontrolable en caso de resbalar.
  • Los descansos se realizaran en los laterales de las pedreras, resguardados de cualquier posible desprendimiento.
  • El uso de bastones puede ser beneficioso.
  • En caso de que una piedra se desprenda, dar aviso gritando “piedra”, para alertar a quienes estén por debajo.
  • En caso de escuchar “piedra” y avistar que ésta se te acerca desde arriba, deberás ser consciente de que en su descenso el trayecto será impredecible a causa de los múltiples rebotes, de modo que la mejor manera de esquivarla es no perderla de vista y actuar (esquivándola) cuando esté más cerca.

Desprendimientos de terreno:

Hablamos de zonas donde la vegetación es escasa y sin capacidad de retención del suelo. Suelen ser formados por el agua de lluvias o cauces desbordados.

  • Antes de entrar se debe observar si existe riesgo de desprendimiento por las zonas elevadas a nuestro paso.
  • Para atravesar estas zonas es mejor hacerlo separados los unos de los otros y en diagonal descendente.
  • En caso de tratarse de una zona demasiado grande (más de una hora para atravesarla), es recomendable cambiar de vertiente o incluso de valle, evitando cruzar por un desprendimiento de tal magnitud ya que el riesgo de desprendimiento es muy elevado.

Con pendientes de hierba:

Hablamos de zonas donde no hay siquiera un arbusto al que aferrarse en caso de resbalón. Normalmente son zonas húmedas y con cierta inclinación.

  • Antes de entrar habría que evitar acceder a la zona con un calzado de suela lisa y a poder ser… acceder con una suela más adherente.
  • Durante la travesía o los descensos, apoyaremos el pie totalmente aprovechando los montones de hierba o los posibles baches.
  • Los bastones serán de muy buena ayuda para prevenir caídas.
  • Con una fuerte inclinación y/o excesiva humedad es prácticamente obligatorio el uso de crampones o… desistir en el intento si se aprecia demasiado riesgo.
  • En caso de resbalón, tumbarse lo antes posible aumentando la superficie del cuerpo en contacto con el suelo, con brazos y piernas extendidos.
  • Evitar zonas con nieve.

Vegetación espesa:

Hablamos de zonas repletas de arbustos, matorrales y árboles donde el avance es realmente tedioso.

  • Lo ideal es evitarlas sobre todo cuando la altura de la vegetación es igual o mayor que la nuestra anulando el campo de visión.
  • Si hay que adentrarse lo mejor es hacerlo bien protegidos con la ropa adecuada para evitar heridas y roces.
  • El avance debe procederse con pasos largos y levantando considerablemente los pies para evitar tropezar.
  • Prestar atención a posibles alteraciones del terreno como baches, cortes de terreno etc que estén ocultos.
  • Aprovechar los cortafuegos y tendidos eléctricos libres de vegetación para facilitar la marcha.
  • Empacar bien la mochila, uniformemente y evitando que sobresalga cualquier bulto, correa o lo que fuera con riesgo de engancharse a cada rato.

Cruce de ríos:

Serán muy pocas las ocasiones en las que se carezca de un puente para cruzarlos, al menos en Europa… pero si es más habitual en cordilleras como la Patagonia, Himalaya, los Andes…

  • En cualquier caso, si se sabe de antemano que será necesario salvar obstáculos de esta índole, se deberá mantener el grupo unido para salvar los obstáculos con éxito, seguridad y aplicando el procedimiento adecuado una sola vez.
  • En zonas frías… evitar el cruce de ríos a primeras horas de la mañana donde las heladas nocturnas y matutinas, cubren nuestros apoyos de una fina capa de hielo causante de resbalones inesperados.
  • Evitar el cruce de valles en forma de “U” (normalmente glaciares) dado que sus caudales son más fuertes por la anchura de su parte profunda. En cualquier caso, si fuera necesario es mejor hacerlo antes de que el sol caliente en lo más alto aumentando el deshielo y empeorando las condiciones de nuestro cruce.
  • Un caudal se considera peligroso cuando se dan dos condiciones, una altura superior a nuestras rodillas y con cierta fuerza. En ese caso habría que extremar precauciones.
  • Se debe elegir cuidadosamente la línea de cruce.
  • No cruzar por curvas ni estrechamientos pronunciados donde el caudal aumenta por el efecto “Venturi”.
  • Si se lleva calzado adecuado como sandalias o calzado ligero que pueda mojarse… será preferible a mojar las botas y calcetines.
  • La línea de cruce debe ser diagonal ligeramente descendiente, sin ser demasiado acusada ya que la corriente podría vencernos.
  • Nos posicionaremos de manera inclinada y mirando hacia la corriente, cuya inclinación será mayor, proporcionalmente a la fuerza del caudal.
  • En caso de tener solo un bastón, se utilizará como apoyo externo con la mano contraria a la dirección contra la que nos oponemos a la corriente.
  • En caso de ser grupo, se realizará un cruce en fila, cogidos de la mano, con la posición y trayectoria ya mencionadas. Solamente el primero y el último llevaran bastón en su mano libre.
  • En caso de caudales con una fuerza contundente, se pueden usar cuerdas para asegurar cada componente del grupo o… simplemente no cruzar.
  • En cualquiera de los casos, siempre hay que desabrochar las correas de la mochila, para facilitar el desprendernos de ellas si en caso de caída nos arrastra la corriente.

A continuación les muestro tres imágenes que muestran un correcto procedimiento en el cruce de un río.

 

Indice del manual con enlaces a cada uno de los post: (Próximamente)

1) Equipo y material.

> Vestuario.

> Equipo externo.

> Accesorios y Complementos.

2) Preparación y desarrollo de una actividad.

> Planificar.

> Sobre el terreno.

> Perfil de ruta.

> Orientación.

3) Procedimientos.

> Alimentación.

Entrenamiento.

Técnicas de progresión.

> Las noches.

4) Prevención.

> Riesgos y peligros.

> Primeros auxilios.

> Previsiones meteorológicas.

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